PROCEDIMIENTOS DE PRIMEROS AUXILIOS PARO CARDIO-RESPIRATORIO
A continuación se presentarán algunas recomendaciones a seguir para algunas situaciones de emergencia que se puedan presentar en la empresa.
Paro cardio-respiratorio
El paro cardíaco, también conocido como paro cardiaco repentino o súbito, es una afección en la que el corazón deja de latir en forma repentina. Cuando esto ocurre, la sangre deja de fluir hacia el cerebro y otros órganos vitales. Si no se trata, el paro cardiaco suele causar la muerte en cuestión de minutos. Sin embargo, el tratamiento rápido con un desfibrilador puede salvarle la vida.
Por lo general, el primer signo de un paro cardíaco es la pérdida del conocimiento (desmayo). Esto sucede cuando el corazón deja de latir.
Algunas personas pueden tener latidos cardíacos acelerados o sentirse mareados o aturdidos justo antes de desmayarse. Y, en ocasiones, las personas presentan dolor de pecho, dificultad para respirar, náuseas o vómitos dentro de una hora antes de tener un paro cardiaco.
Pasos para atender la emergencia:
¿Qué hacer?
- Decirle a nuestro acompañante que llame al 123.
- Iniciar inmediatamente las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) sin dejar de dar el masaje cardiaco hasta que llegue una ambulancia con un desfibrilador.
- Para realizarlo tan solo hay que descubrir el pecho y comenzar las compresiones en el esternón, a la altura del centro del pecho, presionando hacia abajo unos cinco centímetros, con una frecuencia de entre 100 y 120 compresiones por minuto.
- Es importante mantener las manos cruzadas para hacer más fuerza y realizar las compresiones con los brazos estirados ejerciendo esa fuerza hacia abajo.
- Cada 5 compresiones se debe intercalar respiración asistida bien por el boca a boca (interponiendo un pañuelo entre las bocas) o bien mediante una mascarilla con compresor o por intubación orotraqueal.
- No lleve al paciente por sus propios medios, ni a cualquier institución sin un direccionamiento médico, porque puede perder tiempo valioso.
- No le suministre líquidos ni alimentos al paciente.
- No suministrar medicamentos.


